Jimena tras pensarlo mucho decide irse a vivir con su pareja Óscar a la Hacienda de los Reyes. Esta decisión hace que este se ponga feliz ya que podrá disfrutar de ella mucho más que antes.
Todo esto después de entregarle la demanda de divorcio a Ilaz y de terminar durmiendo juntos otra vez después de una cena. Parece que este caso los va a perseguir siempre.