Los hermanos Reyes se llevan la peor noticia posible. Su hermana Libia aparece muerta. Juan acaba de identificar su cadaver. Óscar y Franco no pueden evitar las lágrimas.
Masal se convierte, sin saberlo, en la mejor aliada del matrimonio y logra que ambos dejan atrás sus diferencias y vuelvan a compartir momentos de complicidad.