Momento destacado
Sube la tensión entre Karsu y la madre de Bora: discuten acaloradamente y él da la cara por su mujer
Nazan irrumpe en la vida de la pareja decidida a romper su relación, pero Karsu no se deja intimidar y Bora marca límites ante la actitud de su madre.

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Nazan se presenta en la empresa de Bora y cita a Karsu en la sala de reuniones. Su animadversión hacia la hija de Filiz alcanza límites insospechados. No ve con buenos ojos que la asistente de su hijo se haya casado con él y no duda en dejárselo claro. "Tú no eres digna de estar con mi hijo. Con dos matrimonios y tres hijos, nunca serás la mujer adecuada", le espeta con prepotencia.
Sin embargo, Karsu no está dispuesta a achantarse ante las palabras de Nazan y se defiende de sus ataques. "Usted ha invadido mi vida privada, viniendo a mi casa", le recrimina antes de abandonar la reunión, no sin añadir: "Me habría gustado que mi suegra fuera una persona gentil y con buenas intenciones, pero hay que aguantarse".
Al salir de la sala de reuniones, Karsu se cruza con Bora en los pasillos de la empresa. Su marido acaba de llegar a la oficina y ella le pone al día de lo ocurrido. Le explica que ha tenido un enfrentamiento con Nazan. "Creo que tu madre quiere que nos distanciemos. Lo mejor es calmarnos y no darle lo que busca", le dice a su esposo. Bora, sin embargo, es consciente de la dificultad de la situación. "Mi madre es de ideas fijas", le confiesa, aunque Karsu no se amedranta.

Decididos a no ocultar más su matrimonio, Bora y Karsu se colocan sus alianzas y recorren los pasillos de la empresa cogidos de la mano hasta llegar a la sala de juntas. Así se presentan ante Nazan, una actitud que ella no ve con buenos ojos. "¿Qué significa esto? Parecéis dos adolescentes", les reprocha con sarcasmo.
Karsu intenta tender puentes y le asegura que su intención es enterrar el hacha de guerra y empezar de cero. Pero Nazan no está dispuesta a ceder. Es entonces cuando Bora sale en defensa de su esposa: "Mamá, es mi mujer y tienes que respetarla", le espeta con firmeza.
La pregunta queda en el aire: ¿conseguirá Bora ablandar el corazón de su madre?

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