Momento destacado
Gabriela y Juan olvidan sus diferencias para resistir en la selva
Tras años de mala relación, han terminado secuestrados juntos con un enemigo común.

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Gabriela y Juan siguen perdidos en la selva pantanosa secuestrados por Dínora y Fernando, que ni siquiera saben qué hacer con ellos. Pero los días van pasando y las condiciones se vuelven cada vez más duras. Caminan mucho, Juan tiene una pierna herida, recién operada y se mueve con muletas y Gabriela está exhausta, no tienen comida ni bebida.
Pero tienen que sobrevivir y sacar valor de donde sea para mantener la calma.
De sobra es sabido que Gabriela y Juan nunca se han llevado bien. La madre Elizondo nunca vio con buenos ojos ni al marido de su hija Norma ni sus hermanos, los acusó de robarle a sus niñas. Pero llegados a este punto, deciden unir sus fuerzas para conseguir adelante.
Todo porque Dínora y Fernando no puedan con ellos. Gabriela le confiesa que va a olvidar la rabia que siente por él. Ahora el enemigo es otro y Gabriela y Juan pueden hacer buen equipo juntos.
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