Momento destacado
Nur cruza todos los límites: finge su secuestro para sabotear la fiesta de boda de Civan y Ela, pero acaba detenida
La madre de Civan intenta arruinar la fiesta de la boda de su hijo culpando a Ela de un falso secuestro, pero todo se vuelve en su contra. La celebración termina con la detención de Nur. ¿Quién la habrá denunciado?

Publicidad
Nur no quiere que su hijo Civan se case con Ela y urde un plan junto a Neco: fingirá su propio secuestro para hacer creer al joven que la chef está detrás del rapto. "A ver si viene a rescatar a su madre y deja de lado la boda", le dice al hombre que cuidó de su hijo en el vertedero.
Pero la jugada le sale mal. Civan descubre la farsa y se presenta en el lugar donde Nur se esconde con Neco, acompañado de Ela, dispuesto a desenmascararla. "¿Cómo se puede construir una vida de mentiras? Tienes mucha maldad", le espeta, indignado.
Lejos de rendirse, Nur intenta justificarse asegurando que todo lo ha hecho por amor y para alejarlo de Ela, a quien considera una joven "muy peligrosa".

Nada de esto impide que Civan y Ela celebren su fiesta de boda, organizada por Tufan y la familia del joven, rodeados de todos sus amigos.

Todo transcurre con aparente tranquilidad… hasta que Nur irrumpe en la celebración vestida de novia. Su aparición deja a todos en shock. La mujer pide hablar en privado con la pareja, finge arrepentimiento y le recuerda a su hijo cuánto lo quiere. Finalmente, Civan accede a darle una nueva oportunidad.

Durante la cena, Nur no deja de beber, aunque evita montar una escena. Pero Ela tiene un as bajo la manga: convence a Serap para que la denuncie por haber incendiado su casa con ella y Ferda dentro.
En plena fiesta, una patrulla de policía irrumpe en el lugar y detiene a Nur para llevarla a comisaría. Fuera de sí, la madre de Ipek pierde los nervios y, antes de marcharse, tira la tarta al suelo. El padre de Tufan intenta evitar su detención, pero sus esfuerzos resultan inútiles. La malvada mujer culpa de lo ocurrido no solo a Serap sino también a Ela y Mali.
Publicidad









