Manuel está muy preocupado porque Pedrito está todo el rato en la cama y parece que está enfermo. Se piensa que tiene algún otro tipo de problema. Igual echa de menos ir a la playa con una familia.
Masal se convierte, sin saberlo, en la mejor aliada del matrimonio y logra que ambos dejan atrás sus diferencias y vuelvan a compartir momentos de complicidad.