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"Eres mi hijo": la confesión de Lamberto que destroza a Andrés
El joven descubre en el calabozo el secreto mejor guardado de su madre, pero rechaza a su verdadero padre, Lamberto.

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Lamberto visita a Andrés en el calabozo. Armando lo ha acusado de robar dinero en su almacén y ahora está entre rejas, a la espera de que alguien pague su fianza.
El marido de Ángela no puede seguir guardando su gran secreto y le confiesa al hijo de Silvia que él es su padre. "Tu madre y yo nos amamos profundamente y, fruto de ese amor, naciste tú", le revela.

A Andrés le cuesta creer que Lamberto sea su padre y le responde que su progenitor es Simón. Sin embargo, el padre de Gerardo insiste y le deja claro que él lleva su sangre.
La reacción de Andrés no se hace esperar: rechaza a Lamberto. "No eres nada para mí", le dice, y le pide que lo deje solo. Pero el marido de Ángela no está dispuesto a abandonar a su hijo en el calabozo por una mentira de Armando, que lo acusó injustamente para alejarlo de su hija Elsa.
Andrés quiere salir de dudas y pide a su madre que acuda a comisaría para hablar con ella. Silvia va acompañada de su hija Antonia y, sin rodeos, él le pregunta si es cierto que Lamberto es su padre. Ella, incapaz de ocultar la verdad, se lo confirma y le explica que, por ese motivo, la echaron de casa de los Montoro, donde trabajaba como sirvienta.

"Me has decepcionado. No quiero hablar contigo", le espeta Andrés, muy enfadado.
Silvia acude a casa de Lamberto para reprocharle que le haya contado la verdad a Andrés. "Por tu culpa, ahora no quiere saber nada de mí", le confiesa.
Lamberto está decidido a reconocerlo y a darle su apellido, y así se lo hace saber tanto a ella como a su mujer, Ángela, que pierde los nervios al verla allí junto a su marido.

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