Momento destacado
Asaf da su bendición a Mahir y Canfeza para que se casen: comienzan los preparativos de la boda
Cuando todo parecía perdido para la pareja, Asaf sorprende a todos al apoyar la boda de su nieto con Canfeza. ¿Podrán por fin hacer realidad su sueño?

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Afet no puede olvidar que Canfeza es la hija de Kürşat, el hombre que acabó con la vida de su hijo Mehmet. Por eso, visita a la joven en casa de Raşit y la anima a marcharse muy lejos para que su nieto Mahir no pueda encontrarla. Lo tiene todo planeado: quiere que Canfeza y su abuela se vayan a Grecia.
Sin embargo, la joven consigue burlar la vigilancia de los hombres de Afet y decide quedarse en Estambul junto a su abuela.
Cuando Mahir descubre lo ocurrido, no descansa hasta dar con el paradero de su novia. La encuentra alojada en un hotel alejado de la ciudad. "Vayas donde vayas, siempre iré contigo. No podemos separarnos nunca", le asegura Mahir.
Pero Canfeza cree que su relación no tiene futuro porque la familia del joven la desprecia por ser la hija del asesino de Mehmet.
"Estoy enamorado. Por favor, vamos a intentarlo. Si mañana quieres que me vaya, me iré", le dice él para convencerla.

Mahir no oculta lo que siente. Le ruega que no vuelva a alejarse de él y le confiesa que, el día que la vio en las piscinas termales de la cueva, sintió que estaba viviendo un cuento. "Es que me vuelves loco", le dice a Canfeza, a la que llama Sherezade, como la protagonista de Las mil y una noches.

Mientras conversan sentados en un muelle, aparece flotando sobre el agua un recipiente con una vela encendida y dos alianzas en su interior. Canfeza lo recoge sorprendida y observa que uno de los anillos lleva grabado el nombre de Mahir. Lo que no imagina es que esas alianzas pertenecen al joven, que está dispuesto a pedirle matrimonio.
Aunque ella está profundamente enamorada, vuelve a insistir en que no pueden estar juntos. "No podemos seguir adelante", le dice con tristeza.
Pero Mahir no se rinde. Le promete que demostrará a todos que su familia no interferirá en su relación y le asegura que, cuando lo consiga, tendrá que aceptar su propuesta de boda.

A la mañana siguiente, Asaf se presenta en el hotel donde se alojan con la intención de hablar a solas con la abuela de Canfeza. Contra todo pronóstico, le comunica que apoya la decisión de su nieto. "Hoy pediremos su bendición. Se casarán", afirma el abuelo de Mahir.
La noticia llena de felicidad a la abuela de Canfeza, que corre a contárselo a su nieta y le pide que se prepare para la ceremonia. Antes de la boda deberán celebrar la tradicional pedida de mano, para la que también acudirán Sare y la madre de Raşit.
Más tarde, familiares y amigos acompañan a los futuros novios a comprar las joyas y la ropa que lucirán en la celebración. Mahir y Canfeza no pueden ocultar su felicidad y apenas se creen que estén a punto de unir sus vidas para siempre. ¿Conseguirán llegar al altar o alguien volverá a interponerse en su camino para impedir que se conviertan en marido y mujer?

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