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Mahir y Canfeza sellan su unión ante un rabino, aunque aún no están oficialmente casados

La pareja sella su amor el intercambio de alianzas y una ceremonia simbólica, pero su matrimonio todavía no es legal porque aún deben firmar los documentos oficiales.

Mahir y Canfeza sellan su unión ante un rabino, aunque aún no están oficialmente casados

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Como es tradición en Turquía, Mahir visita a Canfeza y a su familia acompañado por su abuelo Asaf, su madre Süreyya y su íntimo amigo Salih. El comisario debe pedir la mano de la hija de Kürşat a la abuela de la joven. Para la ocasión, le entrega a su futura esposa un precioso ramo de peonías.

La pedida de mano de Mahir y Canfeza

Por su parte, Canfeza prepara café y unas pastas para los invitados. El expreso de su novio está dulce. Él esperaba que llevara sal, pero la abuela de su prometida le explica que solo se sirve café salado al novio cuando la joven no desea casarse con él, y no es el caso. Ambos están profundamente enamorados.

Por esa razón, Asaf pide la mano de Canfeza a su abuela. "Te la confío. Cuídala", le dice la anciana al hijo de Süreyya.

¿Canfeza le pondrá sal al café de Mahir?

Siguiendo las costumbres turcas, Mahir besa la mano de la madre de Kürşat y Canfeza hace lo propio con Asaf. Después, el resto de los asistentes felicita a los novios con abrazos. La futura pareja se dan un cariñoso beso en la mejilla.

Tras la ceremonia del café, los jóvenes se comprometen intercambiándose los anillos. Asaf pide a su nieto y a la que será su esposa que se quieran siempre y les da su bendición. Y, a petición de Süreyya, Mahir vuelve a besar a Canfeza.

El intercambio de alianzas de Mahir y Canfeza

Con las alianzas ya en sus manos, la pareja participa en una ceremonia oficiada por un rabino que simboliza su compromiso mutuo. Sin embargo, todavía no están oficialmente casados. Aún deben formalizar legalmente su matrimonio con la firma de los documentos correspondientes.

Canfeza no se imagina que su padre ha seguido toda la ceremonia en directo gracias a Raşit, que lo ha grabado todo con su teléfono móvil. El empresario monta en cólera al ver lo que ha hecho su hija y consigue soltarse de las cadenas que lo mantenían retenido. Raşit se asusta al comprobar que su enemigo ha logrado escapar, consciente de que irá a por él.

Tras la ceremonia, ya entrada la noche, Mahir y Canfeza cenan con sus amigos Salih y Sare en el jardín del hotel. Allí juegan a adivinar palabras, un entretenimiento que les permite conocerse aún mejor y lanzarse alguna que otra indirecta. La pareja ganadora es la de los prometidos, que demuestra compenetrarse a la perfección.

Canfeza y Mahir ponen a prueba su amor con un divertido juego entre amigos

Ya es muy tarde y Canfeza quiere irse a dormir, pero Mahir no desea que la noche termine y le propone jugar al chaquete. Una vez más, el joven lanza una apuesta. "Si gano, dormirás en mis brazos esta noche", le dice a Canfeza.

Al final, es ella es la vencedora, pero su deseo resulta ser exactamente el mismo que el de él. Quiere amanecer junto a su casi marido.

El deseo de Canfeza es pasar la noche abrazada a Mahir

A la mañana siguiente, el comisario le confiesa a la hija de Kürşat que ha pasado la noche en vela por la emoción de haber dado un paso tan importante junto a la mujer de sus sueños. Y es que Mahir no deja de sorprendernos. ¿Se puede ser más romántico?

Canfeza y Mahir pasan la noche juntos

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