Inci y Han nunca podrán olvidar cómo se conocieron, aunque, por suerte, todo se ha quedado en un susto. La joven conducía mientras, en su cabeza, recreaba una y otra vez en la escena que había vivido con su ya exnovio: ha dejado plantado a Uygar después de pedirle matrimonio. Por otro lado, Han iba de camino a casa tras una larga jornada de trabajo. El hombre está muy volcado en su complicada familia y trabajo, dejando de lado su vida social. Coincidiendo en la misma carretera, Inci ha intentado coger su teléfono, pero una distracción casi le cuesta la vida a Han. Por suerte, no ha sido grave, solo le duele un brazo y, como todo ha sido culpa de la mujer, le ha pedido que le deje acompañarlo al hospital.