Después de que se descubriera el mayor secreto sobre el pasado de Ezel, Eysan toma una drástica decisión y le escribe una carta. Ezel la lee en casa de su madre y descubre la mayor sorpresa de su vida: tiene un hijo.
Cristina y Alberto viven como una feliz pareja de enamorados con una vida idílica porque él perdió la memoria y ella lo tiene aislado del resto del mundo.