Temuz tiene a sus mejores hombres dispuestos para matar a Ali y a Tefo pero nada sale como planificaba. Ali está entre la espada y la pared y decide arriesgar su vida por su amigo.
El comisario abandona destrozado la mansión de Selim después de que Canfeza le asegure que no lo ama y que quiere divorciarse. Lo que no imagina es que la joven está sacrificando su felicidad para salvar la vida de su abuela.