Temuz tiene a sus mejores hombres dispuestos para matar a Ali y a Tefo pero nada sale como planificaba. Ali está entre la espada y la pared y decide arriesgar su vida por su amigo.
Ruth queda devastada al conocer la verdad sobre su origen, pero doña Raquel aún no se atreve a confesarlo todo y asegura que la recogió en un orfanato.