Temuz tiene a sus mejores hombres dispuestos para matar a Ali y a Tefo pero nada sale como planificaba. Ali está entre la espada y la pared y decide arriesgar su vida por su amigo.
La joven se reúne a escondidas con su abuelo y le planta cara por sus crímenes. Entre reproches y lágrimas, le da un ultimátum: solo lo perdonará si se entrega a la justicia. ¿Aceptará Ramsés?