Eysan y su hermana Bahar montan en el yate de Ezel y Eysan se divierte mucho con él. Parece que sienten algo el uno por el otro. Ezel no ha olvidado la relación que tuvo antes de ser condenado.
Un mensaje anónimo lleva a Josefa hasta el apartamento donde se encuentra con una escena que jamás habría imaginado: su marido está con Columba, la exmujer de su hijo Gael y madre de sus nietos.