Desde que Luciana ha confesado lo que siente realmente por Miguel, la situación es cada vez más difícil y temen que puedan acabar teniendo mucho rencor.
Sarita Elizondo y Franco Reyes celebran por fin su esperada boda. La ceremonia reúne a todos sus seres queridos y marca también la reconciliación definitiva de Gabriela con sus hijas.
Tras recuperarse del disparo que recibió de Armando al intentar salvar a Franco, Rosario recibe el alta y decide acudir al cementerio. Allí, no puede evitar emocionarse al recordar a su marido.