Tano quiere aclarar las cosas con Fernanda y pide a su papá poder verla. Le dice que aproveche para estudiar y que quiere aprovechar cualquier momento para estar con ella.
Masal se convierte, sin saberlo, en la mejor aliada del matrimonio y logra que ambos dejan atrás sus diferencias y vuelvan a compartir momentos de complicidad.