Tano quiere aclarar las cosas con Fernanda y pide a su papá poder verla. Le dice que aproveche para estudiar y que quiere aprovechar cualquier momento para estar con ella.
Convencido de que está muriendo, Akif decide confesar su pecado más oscuro en una carta dirigida a Ömer. Pero tras descubrir que su diagnóstico es un error, comienza una carrera contrarreloj para evitar que la verdad salga a la luz.