Fernanda confiesa a Graciela que está muy preocupada porque han metido a Tano en prisión. Ella le recomienda que tenga paciencia, que probalemente estará bien con Tano en el amor.
Sarita Elizondo y Franco Reyes celebran por fin su esperada boda. La ceremonia reúne a todos sus seres queridos y marca también la reconciliación definitiva de Gabriela con sus hijas.
Tras recuperarse del disparo que recibió de Armando al intentar salvar a Franco, Rosario recibe el alta y decide acudir al cementerio. Allí, no puede evitar emocionarse al recordar a su marido.