Después de que el jefe Zinar decidiese que Umu tenía que casarse con su cuñado Dilaver, esta tiene que tomar una de las decisiones más importantes de su vida. Pide disculpas a su difunto marido, Cihan, por lo que va a hacer.
La madre de Cesur tiene un momento de lucidez y reconoce a Tahsin, a quien culpa de la muerte de su marido, Hasan. Su reacción pone en peligro el plan de venganza de su hijo.