Después de que Asad fuera asesinado, Narin tiene una noticia que darle a Sila: está embarazada. No se sabe cómo reaccionará su hermano Boran pero ella tiene claro que quiere tener a ese bebé cueste lo que cueste.
Tras rescatarla de la mansión de Selim, Mahir y Canfeza se convierten oficialmente en marido y mujer. Pero el amor que sentía el hijo de Süreyya por ella ya forma parte del pasado. No puede olvidar que lo abandonó por su padre, Kürşat.