El primo de Boran, Cihan, teme que Azad cuente la verdad y decide quitárselo de encima. Le ha dado un puñetazo que lo ha tirado por la montaña. Así ha sido el asesinato más cruel de 'Sila'.
Raşit acaba pagando con su vida todos sus crímenes, mientras Mahir logra desarticular su peligrosa banda. Su valentía es reconocida con un ascenso a comisario principal y una medalla al mérito.