Los celos han llevado a Emir a pensar que Reyhan y Mehmet tienen algo, pero, al final, se da cuenta de que ha vuelto a juzgar injustamente a su esposa.
Sühan no puede dejar de pensar en su beso con Cesur, pero las dudas empiezan a atormentarla. Teme que el empresario no sea sincero con ella y esté intentando tenderle una trampa.