Priscila decide seguir a Rosario para presentarse en su casa y decirle todo lo que piensa sobre y ella y sobre lo que ha hecho. Aquí tienen su primer enfrentamiento por el amor de Alejandro.
El comisario abandona destrozado la mansión de Selim después de que Canfeza le asegure que no lo ama y que quiere divorciarse. Lo que no imagina es que la joven está sacrificando su felicidad para salvar la vida de su abuela.