Momento destacado
Déborah acude al funeral de Dionisio a provocar a su familia
Déborah monta el numerito en el funeral de Dionisio.

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Valente se despide de su suegro Dionisio y se avergüenza por lo que hizo su padre Fernando Pérez-Soler al enredarse con Olivia, la mujer de su amigo. Le desea buen viaje y que Dios lo perdone.
Entonces Déborah aparece en el funeral acompañada de Lucrecia, que sigue defendeindo su idea de que espera un hijo de Alejandro y no pueden hacerle daño por eso. Valente le dice que no tiene derecho a estar ahí después de todo el daño que han hecho a la familia. Está seguro de que Déborah causó el accidente que causó que Paloma perdiera al hijo que estaba esperando.

Las mujeres Pérez-Soler se enfrentan a Déborah. Diana, con su padre de cuerpo presente, se adelanta a pedirles que respete su dolor.
Déborah les dice que la verdadera razón por la que ha acudido es que aunque Dionisio fuera mala persona, era su socio en la empresa. Victoria lo confirma: su abuelo y Alito se asociaron con Déborah y compraron las acciones de Aejandro.
Diana no puede creerlo, porque siendo ella la heredera de su padre, ahora eso ¡las convierte en socias a ellas! Déborah la provoca diciendo que va a estar atenta porque puede que su nueva socia sea igual de informal que su padre.
Hasta Gabino pide a su madre biológica que pare y se disculpa en su nombre ante los demás. Al final, Déborah y Lucrecia se marchan del funeral.
Por su parte Alito se encuentra muy tranquilo pensando que su plan se ha cumplido: el cinturón es la prueba determinante para que culpen a Alejandro de matar a Dionisio, Victoria se divorciará del asesino de su abuela y él terminará casándose con ella. Todo esto lo hace delante de una foto de Dionisio, su padrino, gracias al cual al final ha conseguido lo que quería.

Sin embargo, en ese mismo momento recibe una llamada. Una voz distorsionada le dice que sabe que fue él quien mató a Dionisio y tiene pruebas. ¿Quién será? ¿Le saldrá mal el plan al final a Alito?
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