Julia y Camilo son interrumpidos por Pablo al estar a punto de besarse en uno de los despachos de la firma. Todavía están los sentimientos a flor de piel y los tres se encuentran muy confusos.
Leyla evita que un delincuente cargue con la culpa de Tufan por el atropello de Hilmi. Tras frustrar su plan, la joven le lanza un ultimátum: o se entrega a las autoridades o lo perderá todo.