Julia y Camilo son interrumpidos por Pablo al estar a punto de besarse en uno de los despachos de la firma. Todavía están los sentimientos a flor de piel y los tres se encuentran muy confusos.
Masal se convierte, sin saberlo, en la mejor aliada del matrimonio y logra que ambos dejan atrás sus diferencias y vuelvan a compartir momentos de complicidad.