El estado de salud de Kerim empeora y los médicos se lo tienen que llevar. Peligra su vida y Fatmagül se da cuenta de lo mucho que le importa y cuanto la ha ayudado.
Tras rescatarla de la mansión de Selim, Mahir y Canfeza se convierten oficialmente en marido y mujer. Pero el amor que sentía el hijo de Süreyya por ella ya forma parte del pasado. No puede olvidar que lo abandonó por su padre, Kürşat.