Después de ver que Ali le ha sido infiel, Eysan se siente completamente traicionada y culpable. Por ello decide contárselo todo a Ezel, la única persona que la escucha y que le da buenos consejos.
Todo se complica para la pareja: mientras él es encarcelado tras una falsa acusación, Elsa es obligada a marcharse lejos para ocultar su embarazo y evitar un escándalo familiar.