Después de ver que Ali le ha sido infiel, Eysan se siente completamente traicionada y culpable. Por ello decide contárselo todo a Ezel, la única persona que la escucha y que le da buenos consejos.
Haciéndose pasar por sacerdote, Andrés logra acceder al internado y consigue estar a solas con Elsa, en un reencuentro cargado de emoción. "Me moría por verte", le confiesa el joven.