Natalia decide entrar a visitar a "Rodrigo", el que en realidad es Diego, para hablar con él y decirle todo lo que siente en ese momento tras la boda. A pesar de estar en coma consigue abrir los ojos para mirarle a la cara.
Un terrible descubrimiento en la nueva casa los lleva a viajar a un pasado alternativo y ven cómo habría sido su vida si no hubiese ocurrido la desgracia que los unió.