Momento destacado
Canfeza se juega la vida por Mahir y le demuestra hasta dónde es capaz de llegar por amor
Tras una acampada en la que sus amigos intentan reconciliarlos, Mahir descubre hasta dónde llega el amor de su mujer cuando Canfeza se interpone entre él y el arma de Kürşat para salvarle la vida.

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Mahir y Canfeza se van de acampada con sus íntimos amigos, Salih y Sare. El comisario ha accedido a acompañarlos creyendo que su compañero de policía quiere acercarse a la amiga de su mujer. Pero, en realidad, son Salih y Sare quienes lo han planeado todo para que se puedan reconciliar de una vez por todas.
El hijo de Süreyya y su esposa fingen ante ellos que son un matrimonio feliz y se dedican palabras cariñosas, aunque siguen muy enfadados. Mahir cree que Canfeza no lo ama por haberlo dejado plantado el día de la boda y por haberlo echado de casa de Selim de muy malas maneras.
Mientras Mahir y Salih preparan un fuego para calentarse, la hija de Kürşat y su amiga charlan sobre ellos. Canfeza le confiesa a Sare que hace muy buena pareja con el policía. "Le gustas mucho. Por eso estamos aquí", le dice.
Al mismo tiempo, Mahir habla con Salih sobre su mujer y admite que ella no deja que la toque. "Quiere que le suplique", dice indignado. El agente le aconseja que haga las paces con Canfeza porque ambos sienten adoración el uno por el otro y eso no se puede ocultar.

Con la excusa de que se les ha olvidado la carne para la cena, Salih y Sare se marchan del camping para dejarlos solos y también se llevan sus móviles para que no puedan llamar a nadie.
Al cabo de un rato, Mahir se da cuenta de las intenciones de sus amigos. Todo ha sido un plan para dejarlos solos y conseguir que se reconcilien, aunque Salih teme que a su amigo no le siente demasiado bien lo que han hecho. "Mahir mañana me mata. Estará muy enfadado", le dice a Sare. Los han dejado incomunicados en un lugar aislado, en pleno bosque.
Mahir prepara un poco de carne para cenar y, mientras comen, Canfeza se moja la ropa, por lo que entra en la tienda de campaña para cambiarse. Él no puede evitar mirarla. Se muere de ganas de abrazarla y besarla y, aprovechando un susto de su mujer, acaba besándola. Sin embargo, ella no reacciona como él espera. La joven se deja besar, pero enseguida se aparta y le deja claro que todavía no lo ha perdonado. "No será tan fácil que te perdone", le advierte la hija de Kürşat.

Pasan la noche en la misma tienda de campaña, pero la joven no deja que su marido la roce ni con los pies. A la mañana siguiente, Salih y Sare regresan para recogerlos después de haber pasado la noche durmiendo en el coche. El agente está enamorado de la amiga de Canfeza y no deja de tener detalles con ella, algo que la joven aprecia y valora.
Cuando llegan hasta la tienda de campaña, Salih le pide a Mahir que no se enfade porque todo lo han hecho con buena intención. Afortunadamente, el nieto de Afet no se lo toma a mal.

De regreso a la mansión de los abuelos de Mahir, Sare acompaña a Canfeza a su habitación. Allí, la mujer de Mahir le confiesa que su marido cree que ella no lo ama y que solo lo ve como su salvador. "Cree que me casé con él solo para vengarme de mi padre", le dice con tristeza. Sin embargo, su amiga resta importancia a esas palabras y le hace ver que, cuando uno está enfadado, dice cosas que en realidad no siente. Además, le recuerda que, de no haber sido por Mahir, ahora mismo estaría casada con Selim.

Si Mahir aún tenía dudas del amor que siente Canfeza por él, todas desaparecen cuando Kürşat dispara contra su yerno para hacer creer a Selim que no están compinchados. Convencida de que su padre va a matar a Mahir, la joven se interpone entre ambos para proteger a su marido. Sin embargo, Kürşat acaba disparando por error a su propia hija. ¿Logrará Canfeza sobrevivir al disparo de su padre?
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