Supuestamente Fatih había disparado a Ömar por la espalda quitándole la vida pero resulta que no fue así. Esta ha sido la reacción de Tayar al enterarse de lo ocurrido.
Convencido de que está muriendo, Akif decide confesar su pecado más oscuro en una carta dirigida a Ömer. Pero tras descubrir que su diagnóstico es un error, comienza una carrera contrarreloj para evitar que la verdad salga a la luz.