Ömar le ha tendido una trampa a Tayar para que pensara que Nedret había confesado todos sus crímenes. De esta forma, estaría condenado a cadena perpetua. Pero para el policía no es suficiente, quiere que se suicide.
Humilde, generosa y con un gran sentido del deber. La vida de Reyhan da un giro radical cuando decide cumplir la última voluntad de Hikmet Tarhun y acepta casarse con su hijo Emir, el heredero de una de las familias más poderosas de Estambul.