Ömar le ha tendido una trampa a Tayar para que pensara que Nedret había confesado todos sus crímenes. De esta forma, estaría condenado a cadena perpetua. Pero para el policía no es suficiente, quiere que se suicide.
La madre biológica de Isabella muere y le deja en su legado la orden de buscar a la pequeña, que fue adoptada en sospechosas condiciones por el padre de una familia.