Ömar le ha tendido una trampa a Tayar para que pensara que Nedret había confesado todos sus crímenes. De esta forma, estaría condenado a cadena perpetua. Pero para el policía no es suficiente, quiere que se suicide.
La prima de Karsu acepta cenar en casa de Bora. Pero, ni las flores ni las invitaciones exclusivas del empresario logran que Ayça caiga rendida a sus pies.