Ömar le ha tendido una trampa a Tayar para que pensara que Nedret había confesado todos sus crímenes. De esta forma, estaría condenado a cadena perpetua. Pero para el policía no es suficiente, quiere que se suicide.
La pareja celebra una boda improvisada pero preciosa, en contra del deseo de Diana y de Lucrecia y Déborah que hacen todo lo posible por empañar el feliz momento.