El hermano de Ömar, Huseyin, metió en el bolsillo de su hijo el pendrive con todas las pruebas que podrían culpabilizar a Tayyar. Su plan es intentar arrinconarlo.
Tras rescatarla de la mansión de Selim, Mahir y Canfeza se convierten oficialmente en marido y mujer. Pero el amor que sentía el hijo de Süreyya por ella ya forma parte del pasado. No puede olvidar que lo abandonó por su padre, Kürşat.