Todos sospechan de que Huseyin puede ser el policía infiltrado que trabaja para Tayyar y que podría estar implicado en los asesinatos. Por ellos Ömar decide tenderle una trampa.
La madre de Cesur tiene un momento de lucidez y reconoce a Tahsin, a quien culpa de la muerte de su marido, Hasan. Su reacción pone en peligro el plan de venganza de su hijo.