Todos sospechan de que Huseyin puede ser el policía infiltrado que trabaja para Tayyar y que podría estar implicado en los asesinatos. Por ellos Ömar decide tenderle una trampa.
Humilde, generosa y con un gran sentido del deber. La vida de Reyhan da un giro radical cuando decide cumplir la última voluntad de Hikmet Tarhun y acepta casarse con su hijo Emir, el heredero de una de las familias más poderosas de Estambul.