Hasta que el juez dictamine en el juicio final sobre el futuro de Elif, esta tendrá que permanecer en prisión. Se le acusa de haber quemado a su ex cuñado y hermano de Ömar, Huseyin.
El padre de Canfeza confiesa que quiere pagar por sus crímenes y descubre ante Mahir que Raşit es, en realidad, Boris. Para atraparlo, ambos deberán unir fuerzas.