Hasta que el juez dictamine en el juicio final sobre el futuro de Elif, esta tendrá que permanecer en prisión. Se le acusa de haber quemado a su ex cuñado y hermano de Ömar, Huseyin.
Ruth queda devastada al conocer la verdad sobre su origen, pero doña Raquel aún no se atreve a confesarlo todo y asegura que la recogió en un orfanato.