Ömar prometió a Elif que si Bahar volvía, tendrían aunque fuera un día solo para estar juntos. Por ello Elif ha decidido secuestrar a su prometido y darle esta sorpresa.
Vedat descubre que Suat quiere incapacitarlo. Furioso y decepcionado, el patriarca toma una drástica decisión: aparta a su hijo de sus funciones y nombra a Dilara nueva cabeza de la familia.