Todavía está por demostrarse que Cihan ha sido el asesino de Asad. Aún así, el jefe del clan y tío de Boran, Zinar, está dispuesto a luchar para arruinar la vida de Sila y amenaza al resto de la familia.
Las piezas encajan por fin para David. Tras años creyendo que Marena había muerto, el terapeuta confirma la verdad: Leona Bravo es el gran amor que perdió.