Todavía está por demostrarse que Cihan ha sido el asesino de Asad. Aún así, el jefe del clan y tío de Boran, Zinar, está dispuesto a luchar para arruinar la vida de Sila y amenaza al resto de la familia.
La pareja celebra una boda improvisada pero preciosa, en contra del deseo de Diana y de Lucrecia y Déborah que hacen todo lo posible por empañar el feliz momento.