Nefes convive con Vedat, quien todos creen que es su marido. Con él ha tenido un hijo llamado Yigit, la única luz de su vida. Desde hace ocho años, Nefes y Yigit han vivido encerrados por Vedat, quien propina unas horribles palizas a Nefes. Ella, cansada de aguantar esa situación, decidirá huir para siempre con Yigit y ser libres por fin, pero Vedat no le dejará marchar.