Momento destacado
Emir le pide el divorcio a Reyhan, pero ella se niega a romper la promesa que le hizo a Hikmet
El hijo de Cavidan cambia de estrategia y trata de convencer a Reyhan para que ponga fin a su matrimonio, pero ella se niega a hacerlo por su promesa a Hikmet.

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El hijo de Cavidan cambia de estrategia para sacar a Reyhan de su vida. Al principio estaba dispuesto a hacerle la vida imposible, pese a los esfuerzos de su mujer por ganarse su amor. Sin embargo, Emir, al comprobar que es una joven bondadosa y de buen corazón, decide sincerarse con ella y pedirle que le comunique a Hikmet que quiere divorciarse porque su matrimonio no funciona.
"Esta unión es un error. Quería esperar a que me pidieras el divorcio, pero no es justo para ti. No puedes amar a una persona que no conoces", le espeta el primogénito de los Tarhun. Para convencerla, le asegura que no le faltará apoyo económico durante el resto de su vida.
Pero Reyhan no deja de pensar en la promesa que le hizo a su tío Hikmet. Él le pidió que se casara con su hijo y ella le dio su palabra de que permanecería a su lado. Por eso, se niega a concederle el divorcio y Emir entra en cólera. Lo que no imagina es el verdadero motivo por el que su mujer se empeña en mantener su matrimonio.

"Estoy tratando de ser generoso. Tú no eres mi mujer y nunca lo serás", le dice muy enfadado antes de preguntarle por qué continúa a su lado sabiendo que él no siente nada por ella. Mientras tanto, la joven recuerda las palabras de su tío, que le pidió que no se rindiera pese a las dificultades que pudiera atravesar su matrimonio.
Reyhan está viviendo un auténtico infierno en la mansión de los Tarhun y, para colmo, el regreso de su suegra Cavidan no facilita las cosas. "No permitiré que una joven sin educación acabe arruinando la vida de mi hijo", le advierte la madre de Suna. Además, le exige que haga las maletas y abandone discretamente el hogar familiar lo antes posible.

Pese a todo, Reyhan sigue pendiente de Emir. Al escuchar la alarma de su móvil y comprobar que su marido no se despierta, decide avisarle por si tiene algún asunto de trabajo que atender. Un pequeño gesto que incomoda a Emir y que, al mismo tiempo, le hace sentirse culpable por la manera en la que la está tratando.
¿Acabará Reyhan marchándose de la mansión de los Tarhun como le ha exigido Cavidan?

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