Natalia se extraña del comportamiento de Rodrigo y empieza a sospechar de que realmente sea quien dice. Las mentiras siempre acaban saliendo a la luz, veremos cuando se descubre esta.
Ambos se han dado cuenta de que el otro dice la verdad y que no es culpa suya que hayan estado desconectados tantos años. Y sobre todo, ¡todavía se quieren!