Tras la muerte de Genesio, Carmina quiere quitase a Rita de encima y tiene un plan horrible. Pide a su amante, Max, que la abandone en un un vertedero de basura.
La pareja celebra una boda improvisada pero preciosa, en contra del deseo de Diana y de Lucrecia y Déborah que hacen todo lo posible por empañar el feliz momento.