Sila vive uno de los peores momentos de su vida. Sus padres han muerto en un accidente. No se lo cree y le pide a su marido Boran que la lleve al hospital para comprobarlo por sus propios ojos.
La policía detiene a Filiz cuando intentaba huir de nuevo con Mercan y se produce el reencuentro con sus verdaderos padres. Pero, claro, ¡no los reconoce!