Sila vive uno de los peores momentos de su vida. Sus padres han muerto en un accidente. No se lo cree y le pide a su marido Boran que la lleve al hospital para comprobarlo por sus propios ojos.
Damián le cuenta a su madre que pretende casarse con Elisa y ella no puede quedarse de brazos cruzados viendo cómo fracasa su plan de siempre de mantenerlos alejados.