Sila vive uno de los peores momentos de su vida. Sus padres han muerto en un accidente. No se lo cree y le pide a su marido Boran que la lleve al hospital para comprobarlo por sus propios ojos.
Humilde, generosa y con un gran sentido del deber. La vida de Reyhan da un giro radical cuando decide cumplir la última voluntad de Hikmet Tarhun y acepta casarse con su hijo Emir, el heredero de una de las familias más poderosas de Estambul.