Reyhan cumple la última voluntad de Hikmet y acepta convertirse en la esposa de Emir, pero su decisión desata una auténtica guerra en la mansión Tarhun.
El patriarca de los Tarhun está harto de la vida desenfrenada de su hijo y cree haber encontrado la solución para que siente la cabeza: casarlo con Reyhan. Una decisión que marcará para siempre el destino de ambos.