Julia ha ido al supermercado a hacerle un favor a su madre. Le ha pedido que le compre unos artículos bastante curiosos y ha tenido tan mala suerte de encontrarse con Pablo en la cola para pagar.
Masal se convierte, sin saberlo, en la mejor aliada del matrimonio y logra que ambos dejan atrás sus diferencias y vuelvan a compartir momentos de complicidad.