Julia ha ido al supermercado a hacerle un favor a su madre. Le ha pedido que le compre unos artículos bastante curiosos y ha tenido tan mala suerte de encontrarse con Pablo en la cola para pagar.
El patriarca de los Tarhun está harto de la vida desenfrenada de su hijo y cree haber encontrado la solución para que siente la cabeza: casarlo con Reyhan. Una decisión que marcará para siempre el destino de ambos.
Cavidan no está dispuesta a permitir que nadie ponga en peligro el prestigio de su familia. Su rechazo hacia Reyhan marcará buena parte de la historia.