Jorgito tiene razones para acusar a Max de que ha estado robando en casa, le ha pillado organizando el atraco. Max se enzarza con él y le dice que más vale que hubiera vivido siempre en el vertedero. Estos se enzarzan y se pelean.
Masal se convierte, sin saberlo, en la mejor aliada del matrimonio y logra que ambos dejan atrás sus diferencias y vuelvan a compartir momentos de complicidad.