PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES

PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES

Lávate las manos

El lavado de manos muestra una favorable relación entre coste y eficacia para ayudar a prevenir más de 200 enfermedades. La OMS recuerda el papel del lavado de manos para luchar contra la creciente resistencia a los antibióticos. El lema del Día Mundial de Lavado de Manos este año es "Haz del lavado de manos un hábito".

El gesto de lavarse las manos
El gesto de lavarse las manos | Internet

Desde 2008 se celebra cada año el Día Mundial del Lavado de Manos con agua y jabón. Este año el lema elegido es: "Haz del lavado de manos un hábito", haciendo hincapié en que la práctica debe ser frecuente tanto en el ámbito doméstico como en el laboral así como en entornos infantiles como guarderías, colegios, etc. Este método preventivo con buena relación entre coste y eficacia ayuda a prevenir más de 200 enfermedades y es una herramienta para disminuir la creciente resistencia a los antibióticos.

El lavado de manos con agua y jabón se considera un sistema de prevención con una relación muy favorable entre coste y eficacia para luchar contra más de 200 enfermedades, desde infecciones respiratorias como gripe común y gripe A, neumonía, tosferina y bronquiolitis, hasta enfermedades de transmisión feco-oral como cólera, diarrea y hepatitis A y E, así como gastroenteritis, gastritis, neumococo, enfermedad mano-pie-boca, lombrices intestinales, etc.

Además, ante la creciente resistencia a los antibióticos, la OMS ha recordado que, junto al mal uso y uso abusivo de los antibióticos, existen también deficiencias en materia de prevención y control de enfermedades donde el lavado de manos debe jugar un papel clave. De ahí que la citada organización, junto a diversas entidades y profesionales de Sanidad, junto a otras prácticas de higiene y prevención consideren al lavado de manos con agua y jabón como un hábito básico para luchar contra el aumento de la resistencia a los antibióticos. Un lavado de manos más frecuente y mejor hecho implica menos enfermedades que requieran antibióticos.

Además, diversos estudios inciden en que el absentismo escolar y laboral por enfermedad podría disminuirse con una mayor frecuencia de esta práctica. Cada año en España los niños sufren de 6 a 8 infecciones respiratorias siendo éstas la causa más habitual para no acudir al colegio. De igual modo, en el ámbito laboral, la gripe es la enfermedad que más se alega para no ir al trabajo. Oficinas y entornos escolares son un lugar ideal de contagio de gripe y otras infecciones respiratorias, se convive en espacios cerrados con personas y niños que tosen, estornudan y se llevan las manos a la boca o cara tocando luego superficies y objetos que otros tocan después.

Junto a la vacunación en los casos aconsejados, la limpieza y ventilación, así como evitar ir al trabajo o colegio cuando se está enfermo y no llevarse la mano a la boca cuando se tose o se estornuda, muchos contagios podrían evitarse con una mayor frecuencia del lavado de manos.

Las manos deben lavarse con agua y jabón en los denominados momentos clave como son al preparar alimentos o manipularlos, después de tocar tierra o animales, de utilizar el inodoro o al cambiar pañales, antes de tocar a bebés o si se está en contacto con ancianos o enfermos, tras estornudar o toser si se lleva uno la mano a la boca, nariz o cara, etc. También es aconsejable hacer un buen lavado de manos al llegar a casa y tras viajar en transporte público o después de estar en espacios cerrados y con mucha gente.

Para que el lavado de manos sea eficaz hay que tomarse el tiempo adecuado, unos 40-60 segundos en total, sin olvidar ninguna de sus 5 fases: mojado de manos, enjabonado, frotado, aclarado y secado. Así, un correcto lavado de manos implica siempre la utilización de agua a cualquier temperatura y de jabón o de solución jabonosa (gel) y el frotado a conciencia de ambos lados de las manos (exterior y palmas), de dedos, espacio entre los dedos y debajo de las uñas durante al menos 20 segundos, procediendo luego al aclarado completo que arrastre toda la suciedad.

El secado en el ámbito doméstico puede realizarse con toalla de tela cambiándola con frecuencia en función del uso y de las personas que la utilicen. Cuando hay enfermos las toallas deberían ser individuales, así como en el caso de niños muy pequeños o ancianos. En el ámbito público, el secado de manos debe hacerse por ventilación o toalla de papel. El gel hidroalcóholico u otros sistemas, como las toallitas con solución jabonosa, son una alternativa cuando no hay acceso a jabón, agua o lavabos.

nova.atresmedia.com | Madrid | 28/10/2016

Más noticias

Los mas vistos

Hogarmania

¿Quieres un dormitorio relajante y actual? No utilices estos colores para pintar la pared

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.