En España, la intensidad de la radiación solar ha aumentado un 2,3% en la última década y se diagnostican cada año más de 78.000 casos de cáncer cutáneo (de los tipos melanoma y no melanoma). A pesar de estos datos, conocidos por los jóvenes a través de las campañas de concienciación que se realizan, la mayoría (un 62%) sigue asociando la piel morena con belleza. Sin embargo, una de las noticias positivas es que la mitad de los menores de 25 años utiliza un fotoprotector con factor de protección 50 o superior, el 48% lo aplica antes de salir de casa y muchos de ellos lo reaplican al menos 2 veces. Además, un 95%, casi la totalidad de los encuestados es consciente de que los malos hábitos al sol pueden derivar en cáncer de piel.

La asignatura pendiente es que el 12% de la población general usa fotoprotectores todo el año y sólo el 5% de los jóvenes, que se protegen del sol de manera puntual. Los expertos insisten en que debe utilizar un factor de protección alto tanto en verano como en invierno, ya que cualquier actividad al aire libre -aunque haga frío- nos expone a la radiación.

¿Cómo se elige el fotoprotector?

Más de la mitad, un 58%, elige en función del factor de protección; y un 34% lo hace gracias a la recomendación profesional, bien del farmacéutico o del especialista. A la hora de aconsejar a los usuarios, los farmacéuticos valoran varios aspectos, pero los más importantes son el amplio espectro y el factor de protección. El fotoprotector ideal debe proteger del UVA, UVB, la luz visible y la radiación infrarroja, además de llevar un antioxidante asociado. Y no podemos olvidarnos de la fotoprotección oral, que sigue sin conocer el 75% de los jóvenes y sólo usa un 2% de ellos. Esta forma de protegerse del sol multiplica por tres la resistencia a las quemaduras.