Boran ya recuerda todo y no entiende por qué Zeynep no quiere darle el alta. Sospecha que está enamorada de su marido. Por ello decide enfrentarse a ella y proponerle que lo vea otro doctor para tomar la decisión.
Las piezas encajan por fin para David. Tras años creyendo que Marena había muerto, el terapeuta confirma la verdad: Leona Bravo es el gran amor que perdió.