A pesar de que Emre haya quedado parapléjico después de que una bala del clan le dañara la médula, Sila decide quedarse con Boran. Esta no quiere separarse nunca más de su marido.
Tras rescatarla de la mansión de Selim, Mahir y Canfeza se convierten oficialmente en marido y mujer. Pero el amor que sentía el hijo de Süreyya por ella ya forma parte del pasado. No puede olvidar que lo abandonó por su padre, Kürşat.