Alejandro decide recuperar a Rosario y vuelve a su casa en su búsqueda. Se ha dado cuenta que aunque su padre sea uno de sus peores enemigos ella no ha tenido ninguna culpa en todo esto.
La atracción entre Civan y Ela es cada vez más evidente. Él la invita a entrar en su habitación y ella acepta. El hijo de Nur tiene claro que su relación con Ceren debe terminar.