Momento destacado
Sarita pierde la paciencia cuando Carmela habla mal de Franco
Las palabras de Carmela sobre Franco sacan de quicio a Sarita en la hacienda Elizondo.

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Carmela y Malcolm, que en el pasado asistieron a doña Eduvina Trueba, son ahora los nuevos criados de la hacienda Elizondo. Fernando los ha contratado y Gabriela y sus hijas deberán acostumbrarse a su presencia, aunque no será fácil. Sarita, Jimena y Norma no terminan de fiarse de Carmela, y menos aún cuando Sara la sorprende husmeando entre sus pertenencias.
La antigua criada de doña Eduvina se disculpa asegurando que estaba organizando los cuartos. Sarita le pide con educación que salga de su habitación y le deja claro que debe respetar su espacio. Sin embargo, la situación se tensa rápidamente.
Carmela pide un voto de confianza y asegura que tanto ella como Malcolm son buena gente. Está convencida de que las hermanas Elizondo los rechazan por culpa de los Reyes y no duda en cargar contra Franco. Según ella, tiene una ambición desmedida y se aprovechó del interés de doña Eduvina, un comentario que disgusta profundamente a Sarita.
La joven estalla de ira cuando Carmela insinúa que Franco es un don Juan. Sus gritos se escuchan por toda la hacienda, lo que provoca que Norma y Jimena acudan de inmediato a la habitación de su hermana para averiguar qué está ocurriendo.
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