A pesar de que haya supuesto declarar la guerra a su padre, Ender ha decidido defender a Yaman y que se quede en casa. Sabe bien de sus problemas familiares y le ha dicho que puede quedarse hasta que la casa quede completamente rehabilitada.
Las piezas encajan por fin para David. Tras años creyendo que Marena había muerto, el terapeuta confirma la verdad: Leona Bravo es el gran amor que perdió.