La vida de Sinan es una fiesta permanente. Sus prioridades en la vida son las mujeres, clubes exclusivos y los deportes de riesgo. Pasa casi todo el tiempo en uno de los más exclusivos clubes de fitness de la ciudad. Tiene un temperamento muy voluble y puede pasar de la mayor de las felicidades a la tristeza más absoluta. A pesar de tener ya 25 años sigue en la universidad y nunca ha manifestado ningún interés por trabajar en la empresa familiar.

A pesar de todo esto, Sinan esconde detrás de esta infantil forma de actuar, un problema de confianza. Para él todo es un juego y no sabe enfrentarse con madurez a los problemas. Es como si tuviera miedo a crecer